Sistemas de videovigilancia en las calles: ¿prevalece la seguridad a la privacidad?

conversia-camara-videovigilancia-unsplashSegún un informe de la consultora británica Comparitech, Madrid está entre las cinco ciudades de la Unión Europea con mayor densidad de cámaras de videovigilancia en sitios públicos: hay 4,42 dispositivos por cada mil habitantes. Solamente Londres, Berlín, Varsovia y Viena están por delante de la capital española.

Reducción del 95% de delincuencia en la Estación Sur de autobuses

Como ya hemos hablado en otras ocasiones en este blog de Conversia, tanto la legislación europea, con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), como la española, con la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD), restringen la instalación de sistemas de videovigilancia de forma masiva, sobre todo aquellos dispositivos que consiguen reconocer a las personas gracias a la inteligencia artificial. El reconocimiento facial genera datos biométricos, información que necesita una protección superior, ya que afecta a la esfera íntima de las personas. Es necesario tener en cuenta el principio de proporcionalidad, así como realizar una evaluación de impacto para asegurar que estos datos están a salvo.

En algunas calles de barrios conflictivos de la ciudad de Madrid se han colocado sistemas de videovigilancia porque el nivel de delincuencia y de inseguridad era elevado, de manera que queda justificada esta instalación. Asimismo, desde hace ya un tiempo, en la Estación Sur de autobuses de Madrid se ha instalado uno de los sistemas de reconocimiento facial más punteros para detectar la presencia de  carteristas. Desde su instalación, la delincuencia en este recinto se ha reducido en un 95%. Se trata de un sistema de cámaras de circuito cerrado que escanea las caras de todas las personas que acceden a la estación y las compara con las que tiene almacenadas en su base de datos, pudiendo realizar hasta 50 millones de comparaciones por segundo. Cada día pasan por este recinto una media de 70.000 personas, de manera que se pueden llegar a cuestionar los límites entre privacidad y seguridad.

Privacidad o seguridad en las calles de Marbella

Otra ciudad española con presencia de cámaras de videovigilancia es Marbella. En la actualidad no es de las ciudades con más dispositivos (tiene 85 y en verano de 2020 se instalarán otras 105), sino que se caracteriza por ser una de las que utiliza cámaras más precisas, con ultra alta definición. La nitidez de las cámaras, de 16 megapíxeles, permite ver la calle como si se tratara de una película en una televisión de alta definición. Además, el zoom del que disponen permite leer la pizarra del  menú de un restaurante a decenas de metros.

Sin embargo, estos dispositivos marbellís no utilizan sistema de “reconocimiento facial” (sujeto al principio de proporcionalidad según la legislación) sino de “búsqueda por apariencia”. El sistema se basa en rasgos únicos del rostro, color de ropa superior e inferior, edad, género, color del pelo y aspecto, información que no es biométrica, sino que es lo mismo que vería un agente de seguridad por la calle. A parte de la búsqueda por apariencia, el sistema también permite detectar movimiento inusual, a pesar de que por el momento esta función no está activada. Por ejemplo, si una persona tarda más de 10 segundos en pasar por delante de una fachada, la cámara avisaría al puesto de mando y se podría ver si se está realizando una pintada o si hay algún problema o imprevisto.

Según la policía marbellí, gracias a este sistema de cámaras de videovigilancia (instalado en octubre de 2018) se han resuelto varias  denuncias falsas y los hurtos han bajado, seguramente por el efecto disuasorio de los dispositivos.

China: el “referente” en videovigilancia

Según un informe de IHS Markit, en 2021 habrá mil millones de cámaras de videovigilancia  instaladas alrededor del mundo. Se estima que, en la actualidad, ya hay unos 770 millones de dispositivos, un gran porcentaje de los cuales en China. Y es que, sin duda alguna, el gran “referente” en sistema de videovigilancia es la República Popular. De las 10 ciudades del mundo con más cámaras en las calles, 9 son chinas. La otra es Londres, que ocupa la sexta posición con 68 cámaras/mil habitantes. En la actualidad se calcula que hay más de 200 millones de cámaras de seguridad instaladas, cifra que se podría duplicar el año que viene. La ciudad con más densidad de cámaras por habitante es Chongqing, con 169 cámaras por cada mil personas.

Desde hace un tiempo se está empezando a probar, en algunas regiones del país, el sistema de crédito social un sistema que combina reconocimiento facial, geolocalización e inteligencia artificial para puntuar al ciudadano en función de su comportamiento. La previsión es que en 2020 se implante oficialmente este sistema en todo el territorio chino, tema que merece un post aparte.

 

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